La Endometriosis

domingo, 11 de enero de 2015

LA BATALLA PERDIDA DE MARILYN MONROE CONTRA LA ENDOMETRIOSIS

Este artículo me padeció interesante por lo que lo copie de este link: http://www.viveplena.com/index.php?option=com_content&view=article&id=92:la-batalla-perdida-de-marilyn-monroe-contra-la-endometriosis&catid=8:seccvoces&Itemid=12

¿Es obsoleta la menstruación?

Al considerar la batalla de Marilyn Monroe contra la endometriosis, es importante recordar que hasta 1960, el recurso más novedoso para controlar los casos severos era remover los ovarios con la finalidad de eliminar la estimulación periódica del tejido endometrial. Ms. Monroe se negó a someterse a la entonces utilizada cirugía para remover sus ovarios, principalmente porque quería desesperadamente convertirse en madre.

Ella toleró pacientemente el severo dolor mensual gracias al consumo cada vez mayor de narcóticos, lo que finalmente la condujo a la muerte por una sobredosis.

De acuerdo a los acontecimientos biográficos publicados de su vida y a pesar de su imagen como el gran símbolo sexual elaborado por los publicistas de Hollywood, la sexualidad personal de la actriz le proveía poca satisfacción o gratificación. La dolorosa dispaurenia característica de la endometriosis severa la hicieron resistente, tensa y aprensiva hacia el acto sexual. Según sus biógrafos, Marilyn Monroe expresaba a sus amigos más cercanos su insatisfacción hacia el sexo.

A la edad de 20 años, y con un matrimonio de cuatro, Ms. Monroe se quejaba de terribles cólicos menstruales que complicaron su carrera como modelo, haciéndosele difícil estar parada por largos períodos en las sesiones fotográficas. Este síntoma, junto con la dismenorrea y la dispareunia que la afligían, revela que comenzó a sufrir de endometriosis avanzada a edad muy temprana. En 1952 en Hollywood, mientras filmaba la película Monkey Business junto a Carey Grant, Marilyn Monroe tuvo dolores abdominales tan severos que provocaron el paro de la filmación. El Dr. Elliot Corday diagnosticó apendicitis, pero ella persuadió al doctor para que retrasara la cirugía, por lo que fue hospitalizada por algunos días y recibió antibióticos como tratamiento.

Después de una semana, Ms. Monroe regresó a trabajar sin     haber padecido ninguna cirugía. El dolor, atribuido    públicamente a una apendicitis, fue probablemente causado por la endometriosis. Después de algunas semanas de sufrimiento, el publicista de Marilyn anunció que estaba sometiéndose a una apendectomía, planeada para fines de abril.
Aún así, el Dr. Marcus Rabwin, cirujano general, trajo a un ginecólogo, el Dr. Leon Krohn, para asistirlo en la cirugía –una buena clave de que sería más que una simple apendectomía la que se llevaría a cabo-. En esos días, una “apendectomía” era considerada, por los creadores de imagen de Hollywood, como más aceptable para una estrella joven que una cirugía relacionada con “la condición de la mujer”.

Después de la primera cirugía, el ginecólogo, Dr. Krohn, asumió el control del tratamiento de los problemas menstruales crónicos de la enigmática actriz. El 7 de noviembre de 1954, Ms. Monroe tuvo su segunda cirugía abdominal en el Cedars of Lebanon Hospital. Esta cirugía fue descrita por el ginecólogo Krohn como “una corrección de un desorden de la mujer que la había molestado por años”. Clarificando, explicó que se estaba refiriendo a una operación para tratarla de “endometriosis crónica”. Esto confirmó que cuando había asistido en la apendectomía dos años antes, la presencia de endometriosis ya había sido confirmada por él.

Marilyn Monroe y Arthur Miller se casaron en junio de 1956. Ella quería tener un hijo, pero su endometriosis fue probablemente la principal razón por la que no pudo concebir, aunque también había otras posibles razones de su infertilidad. 

El uso continúo de una gran cantidad de analgésicos e hipnóticos, principalmente barbitúricos, tomados para disminuir su dolor, probablemente interfirieron con su ovulación. Su ginecólogo, Leon Krohn, proveía a Marilyn de estas drogas prescritas sin las cuales ella no hubiera podido dormir. El hecho de que el Dr. Krohn estuviera siempre en el set mientras Marilyn estaba filmando, muestra cuán dependiente se había vuelto la actriz de estas drogas poderosas.

En julio de 1957, Monroe se sintió feliz al saber que estaba embarazada. Parecía que había logrado vencer su endometriosis, pero sus efectos físicos continuaron siendo un obstáculo enorme para su felicidad. En pocos días fue trasladada al Doctors Hospital en Nueva York, donde fue diagnosticado un embarazo ectópico como resultado de la endometriosis en las trompas de Falopio. Fue operada inmediatamente y ese día no sólo perdió su tan deseado embarazo, sino también la trompa de Falopio en donde la implantación ectópica había tenido lugar.

El año siguiente, Marilyn Monroe se embarazó otra vez. Tristemente, tuvo un aborto antes de cumplir tres meses de embarazo. Marilyn se culpó así misma debido a los barbitúricos que había estado tomando y entró en un período de depresión. Los sedantes que había estado ingiriendo desde 1953 posiblemente contribuyeron a su depresión.

En junio 25 de 1958, Ms. Monroe fue hospitalizada en el Lenox Hill Hospital en Nueva York para una cuarta intervención quirúrgica. La operación fue para remover los endometriomas que le estaban causando sus “períodos menstruales anormalmente dolorosos, severo sangrado e infertilidad”. En el verano de 1960, cuando Marilyn Monroe estaba filmando “The Misfits” con Clark Gable, estaba en constante agonía y con dolor abdominal, lo que le dificultaba comer.

Antes de comenzar cada escena se ponía tan enferma que necesitaba atención médica. Con toda esta problemática afectándola, buscó a alguien que le pudiera dar apoyo psicológico y moral. Fue así que comenzó su relación con el psicoanalista de Los Ángeles, el Dr. Ralph Greeson, a quien ella se apegó mucho y quien estaría con la estrella hasta el último día de su vida.


El Dr. Greeson le recomendó a su colega, Dr. Hyman Engelberg, para que se hiciera cargo de los problemas físicos de su paciente, y desde entonces, el par de médicos trabajaron para liberar a Marilyn del peso de sus problemas físicos y mentales. Engelberg fue responsable de la prescripción continua de los hipnóticos que Marilyn requería para poder dormir. Atormentada por su dolor persistente en el lado derecho de su abdomen y los severos ataques de indigestión –ambos probablemente consecuencias de su endometriosis- no es sorprendente que Marilyn se volviera dependiente de los barbitúricos. Sin ellos su sufrimiento físico y mental se hubiera vuelto insoportable.

Marilyn Monroe y Arthur Miller anunciaron su divorcio en 1960. En mayo de 1961, fue hospitalizada por León Krohn en el Hospital Cedars of Lebanon para una quinta cirugía, esta vez para remover tejido dañado por la endometriosis. 

Tenía 35 años. Un mes después, Marilyn fue operada una vez más. Se argumentó que era una colecistectomía (extracción de la vesícula), debido a las piedras alojadas en la vesícula, pero lo que se ve en los reportes médicos se asemeja a que el cirujano decidió tomar ventaja a la endometriosis y se dio la oportunidad de continuar con los esfuerzos quirúrgicos para remover tejido endometrial de sus órganos abdominales y pélvicos, un esfuerzo que se había prolongado por ocho años y seis cirugías. De acuerdo a los amigos, Marilyn tenía toda una farmacia de medicamentos prescritos en casa. Los tranquilizantes como el Valium y el Librium que estaban en el mercado en esa época, fueron añadidos a los analgésicos, los sedantes y los hipnóticos que la actriz utilizaba diariamente para deshacerse del dolor causado por la endometriosis y su incapacidad para dormir por las noches.

Sus problemas de salud le causaron el abandono del trabajo en los estudios de cine en numerosas ocasiones o la necesidad de cancelar de último minuto una filmación programada. Finalmente, esto provocó su despido de los Estudios Fox.

La vida dio un giro favorable para Marilyn en 1962, ya que ella y Joe DiMaggio - esposo de un matrimonio previo- anunciaron planes para volverse a casar, poniendo el 8 de agosto como fecha para la ceremonia. El evento fue preparado felizmente por ambos y sus fanáticos. Ella también había sido re-contratada por los estudios con un incremento salarial. Mientras se preparaba para la boda, Ms. Monroe continuó sufriendo de dolor pélvico, lo que la atormentaba sin descanso. 

El 21 de Julio fue hospitalizada para otra cirugía, la séptima, con la finalidad de remover tejido hemorrágico causado por la endometriosis.

En casa, de regreso del hospital el primero de Agosto, Marilyn telefoneó a Leon Krohn, que la había tratado de su endometriosis desde su primera cirugía en 1952 y lo invitó a cenar a su casa. Pero más tarde, durante el día, llamó para cancelar la cena, prometiéndole que lo telefonearía en pocos días. Marilyn se levantó temprano y de buen humor el viernes 3 de agosto, visitó la oficina de su psicoanalista, Dr. Greeson, compró cosas para la recepción de su boda y regresó a su casa para encontrarse con el Dr. Hyman Engelberg.

El le inyectó un analgésico y le dio una receta de 20 cápsulas de Nembutal para usarse con el Hidrato de Cloral. El 4 de agosto Marilyn se quedó en casa, desempacando cosas que había ordenado para la boda. En la tarde, recibió una visita del Dr. Greeson, quien la dejó a las 9 pm. Marilyn estuvo platicando por teléfono con varios amigos durante el resto de la noche. Cuando no pudo contestar una llamada, el que la había llamado se alarmó y le avisó a su abogado Milton Rudin. Fue el Dr. Greeson quien acompañado de Rudin, encontró a la actriz muerta a media noche.
La alta cantidad de sodio pentobarbital (Nembutal) encontrado en su hígado fue prácticamente dos veces mayor que el nivel de la sangre, y la concentración del Hidrato de Cloral en su sangre fue mayor que la de Nembutal. No había señales de ningún tipo de narcóticos ni en su estómago ni el duodeno, pero el colon estaba congestionado y tenía un color púrpura, lo que sugiere la administración rectal de Hidrato de Cloral y Barbitúricos. Es probable que la muerte de Marilyn Monroe, causada por una sobredosis de narcóticos prescritos, haya sido accidental. Uno no puede evadir la siguiente conclusión: su endometriosis fue un factor determinante en su dependencia a las drogas, lo que hizo su muerte accidental predecible.


Los anticonceptivos orales aparecieron en 1960 y podían haber sido usados para suprimir sus menstruaciones como tratamiento para la endometriosis, pero no hay registro de que esto se haya intentado para Ms. Monroe. De hecho, hubiera sido muy inusual para los médicos tratarla prescribiéndole la píldora para este propósito porque para entonces no se habían realizado estudios sobre el uso de los anticonceptivos orales para tratar la endometriosis. Y por supuesto, era un período de su vida en donde ella deseaba tener un bebé. También se creía, en esos primeros años de la píldora, que su uso podía hacer decrecer la fertilidad.


No fue la endometriosis la que se llevó la vida de Marilyn Monroe, pero fue la endometriosis la que contribuyó sustancialmente a su enorme sufrimiento físico y mental (que la condujo a su dependencia a los analgésicos), lo que finalmente la mató.

Andres

PODRIAS TENER ENDOMETRIOSIS


sigo con la informacion de esta enfermedad de la endometriosis y me encontre con este ARTÍCULO que lo copie de este link:
http://www.paula.cl/reportaje/podrias-tener-endometriosis/


ESCUCHA A TU CUERPO

10 por ciento de las mujeres en edad fértil tiene endometriosis, una de las principales causas de infertilidad femenina, pero se demoran en descubrirlo porque no atiende a su principal síntoma: el dolor menstrual. Aquí, lo que hay que saber sobre esta enfermedad en la que el endometrio se expande como una enredadera sin control.

Por Constanza Díaz / Ilustración: Marcelo Pérez / Fotografía: Sebastián Utreras / Producción: Álvaro Renner.
Paula 1112. Sábado 5 de enero de 2013.
Angie López (32) quiere ser mamá y no puede. Con dos intentos de fertilización in vitro (FIV) fallidos, ahora se está preparando para el tercero, pero al parecer, este tampoco está resultando como ella quisiera. “Mis óvulos no maduraron bien, no pudimos llegar ni siquiera a la aspiración de ellos. No tuve folículos suficientes. Ahora tenemos que ver de dónde sacar el dinero para financiar otro tratamiento. Acabamos de gastar un millón de pesos en un tratamiento que no sirvió para nada”, explica Angie, que trabaja como vendedora de una tienda en un mall.
Los problemas para embarazarse de Angie tienen una causa: ella tiene endometriosis, al igual que 10 por ciento de las chilenas en edad fértil. Esta afección se produce cuando el endometrio se adhiere a áreas del cuerpo que no corresponden: el ovario, la vejiga, el recto, el intestino, en la misma superficie uterina o en la superficie peritoneal. Existen, incluso, algunos casos que se han reportado de tejido endometrial implantado en los pulmones y el cerebro. Sin embargo, estos últimos son muy poco usuales. Es una enfermedad que no mata, pero puede causar infertilidad: debido al crecimiento anormal del endometrio se altera la anatomía de la mujer y causa un fenómeno inmune inflamatorio importante que afecta el proceso reproductivo desde la ovulación hasta la implantación.
A Angie López nunca se le había cruzado por la mente la palabra infertilidad. Por eso, cuando el doctor le comunicó tan lapidario diagnóstico, no podía parar de llorar. “Mi primera regla me llegó a los 14 años. Nunca tuve una molestia y hacía mi vida completamente normal. Cuando cumplí 23, esto cambió y comencé a sentir fuertes dolores menstruales que iban en aumento mes a mes. Sin embargo, jamás lo relacioné con alguna enfermedad. Sabía que el período dolía, y mucho, tenía varias amigas que les pasaba lo mismo, por lo que pensé que era normal”, reflexiona en su casa en Peñalolén.
Haciendo caso omiso a las señales que su cuerpo le estaba enviando, se limitó a tomar analgésicos que poco y nada la ayudaban. Fue recién, a los 25, que consultó a un doctor. “De un día para otro me aparecíó una especie de lunar en el ombligo. Algo así como un lunar de carne. No le di importancia. Sin embargo, con el tiempo, este lunar me comenzó a sangrar cada vez que me llegaba mi período. Fui al dermatólogo para averiguar qué era lo que tenía”. El profesional extirpó el lunar y lo envío a biopsia. A la semana siguiente la llamaron para darle el resultado: un pedazo de endometrio se había salido por su ombligo (lo que es bastante atípico) y cada vez que le llegaba la regla, este sangraba. Angie tenía endometriosis.
La indicación del ginecólogo fue clara: debía operarse lo antes posible para eliminar los focos de la enfermedad, que en su caso era muy agresiva y severa. La endometriosis puede presentarse
en distintos grados. Cuando es leve las mujeres muchas veces ni se enteran que tienen la enfermedad porque no tienen síntomas y su capacidad reproductiva no se ve comprometida; en esos casos, 60 por ciento logra un embarazo en forma natural. Pero en los casos más severos, como el de Angie, la fertilidad se ve comprometida porque la anatomía está alterada y el fenómeno inmune inflamatorio afecta el sistema reproductivo. Es necesario eliminar esos factores para eliminar la enfermedad y que la mujer tenga posibilidades de lograr un embarazo. En esos casos la indicación es practicar una cirugía laparoscópica que consiste en introducir por el ombligo un instrumento óptico que permite explorar la cavidad pélvica y que va quemando y cicatrizando las adherencias.
“Cuando desperté de la anestesia, el cirujano me dijo que no iba a poder ser nunca mamá. Quedé anímicamente destruida, pero apenas me sentí mejor, acudí a un especialista en fertilidad. Yo me había ido a vivir recién con mi pareja y queríamos tener hijos. No podía aceptar que me dijeran que no sería mamá nunca y quedarme de brazos cruzados”, señala Angie. El especialista en infertilidad le dijo que con un tratamiento de fertilización in vitro existía alrededor de 40% de posibilidades de quedar embarazada. Fue así que se hizo su primer in vitro.
Muchas mujeres se enteran que tienen endometriosis cuando comienzan a buscar un hijo que no llega. El mensaje de los médicos es preocuparse antes, porque la endometriosis causa infertilidad.
Si bien menos de 10 por ciento de las mujeres que se operan de endometriosis presentan la enfermedad en el transcurso de los dos años siguientes, Angie está dentro de ese porcentaje. La enfermedad reapareció al poco tiempo. De hecho, desde que recibió el diagnótico, ha tenido que operarse cinco veces en siete años, pues las adherencias que causa la endometriosis en los órganos internos debe estar erradicada para que el tratamiento de fertilidad tenga posibilidad de éxito. “Cada vez que he estado a las puertas de hacerme una fecundación in vitro, me han tenido que meter a pabellón nuevamente”, resume Angie. La última vez fue en mayo pasado, poco antes de la última fertilización in vitro. Desde entonces el médico la ha tenido sin regla para mantener la endometriosis a raya y que no vuelva a aparecer; porque al evitar la menstruación, no hay posibilidad de que el endometrio se desprenda y se implante en otros lugares.
Angie no se da por vencida: apenas tenga los medios, hará un nuevo intento de fertilización asistida. “No quiero que la endometriosis me la gane. Quiero torcerle la mano para poder tener un hijo”, dice.


ALERTA: REGLAS DOLOROSAS

La endometriosis es una enfermedad que se suele descubrir tarde porque las mujeres pasan por alto su principal síntoma: el dolor menstrual. “No le dan importancia”, señala el doctor Reinaldo González Ramos, ginecólogo especialista en infertilidad del Instituto de Investigación Materno Infantil de la Universidad de Chile, IDIMI y creador del sitio web www.profertilidad. cl. “Pero, además, porque muchos ginecólogos creen que el periodo menstrual doloroso es normal y dejan a las pacientes con un analgésico. Hay que cambiar la concepción de que los dolores menstruales son normales. Si a una paciente no se le pasan las molestias con medicamentos, debe consultar inmediatamente a un especialista. La regla no duele, no es normal que duela. Eso es una creencia totalmente errónea tanto de las mujeres como de algunos doctores”, advierte, pues 60 por ciento de las mujeres con dolor menstrual severo y que no responde a medicamentos, tiene endometriosis.
El especialista explica que, durante la menstruación, el tejido endometrial se elimina a través de la vagina o se puede devolver a través de las trompas de falopio y llegar a la cavidad pélvica. Muchas mujeres tienen este reflujo endometrial durante la regla pero no todas llegan a desarrollar endometriosis. Las mujeres que padecen de esta afección no logran tener una buena capacidad de limpieza de ese tejido debido a que su sistema inmune está deprimido, o bien su endometrio tiene mayor capacidad de implantarse en localizaciones fuera de su lugar. “Las lesiones se implantan como pequeños lunares, estas pueden sangrar y generar adherencias dentro de la pelvis. En los ovarios se pueden formar quistes endometriales, o nódulos en el recto y la vagina. Todas estas lesiones provocan dismenorrea, es decir, dolor durante la regla”.
El doctor Guillermo Durruty, ginecólogo especialista en infertilidad de la Universidad Católica, explica que lo más importante para detectar una endometriosis es hacerle caso al dolor menstrual. “Hay mujeres que sienten tanta molestia durante la regla que toman pastillas para no evacuar el intestino porque simplemente no aguantan el dolor cuando van al baño ya que las células endometriales han comprometido el espacio que hay entre el recto y la vagina causando inflamación y nódulos dolorosos. También sienten molestias cuando tienen relaciones sexuales debido a la inflamación en la pelvis”.
Cuando existe sospecha, el médico practica un tacto vaginal o rectal durante el período menstrual. También puede solicitar una ecografía para detectar quistes endometriales o una resonancia magnética. Sin embargo, hay casos de endometriosis imposibles de detectar con estos recursos. Solo se puede pesquizar mediante una laparoscopia, el método más certero.
“El propósito de los médicos hoy en día debe ser evitar que crezca la enfermedad. Llegar a gente joven. La cirugía, por otro lado, es difícil, tiene que ser practicada por médicos con experiencia pues hay un grupo importante de mujeres que no queda bien operada: quedan parcialmente aliviadas de sus síntomas pero a los seis meses están de vuelta con dolores y enfermedad. La endometriosis es un mal que se subestima. Si el profesional no es especialista en este tipo de cirugías, lo mejor es que la derive y la deje bajo tratamiento para el dolor con antiinflamatorios y analgésicos o bien, con anticonceptivos para suspender la regla si es que no quiere embarazarse todavía. Como recomendación, es importante que las mujeres pregunten los antecedentes del médico tratante y se pongan en manos de un especialista, no de cualquiera”, señala el doctor Durruty.
LA INFLUENCIA DEL PLÁSTICO

La postergación de la maternidad es, según el doctor Emilio Fernández, la principal causa del desarrollo de la endometriosis. Fernández, –ginecólogo especialista en infertilidad de la  Clínica Las Condes, ex miembro del directorio de la Sociedad Americana de Laparascopia Ginecológica y pionero en cirugía endoscópica en Chile practicándola hace más de 20 años–, explica que antiguamente las mujeres se casaban y embarazaban muy jóvenes pasando así la mayor parte de su vida fértil teniendo hijos y amamantándolos. “Dado que estaban mucho tiempo sin menstruar, no tenían opción a que el endometrio llegara a las zonas donde se implanta de forma alterada. Hoy en día, la mayoría de las mujeres tienen hijos entre los 30 y 35 años. Esto significa que se exponen a más ciclos de reglas lo cual va aumentando las posibilidades de producir este flujo retrógrado de la menstruación que provoca la endometriosis”, señala.
Hay otras causas relacionadas, como el factor genético. “Hay familias donde dos o más hermanas tienen endometriosis, son grupos de genes que se manifiestan de forma inadecuada. Cada día vemos casos más agresivos”, describe el doctor Fernández.
El dolor menstrual es el principal síntoma de endometriosis: “Si a una paciente no se le pasan las molestias con medicamentos, debe consultar inmediatamente”, advierte el doctor Reinaldo González Ramos.
Por otro lado, se ha comprobado que, junto con el estrés, hay factores ambientales que están incidiendo en el aumento de la enfermedad, como el contacto con las dioxinas, compuestos químicos altamente tóxicos que están en el medio ambiente y se generan por la liberación de desechos industriales, quema de materiales hospitalarios, erupciones volcánicas, incendios forestales y, sobre todo, por la presencia del plástico en los alimentos que consumimos. El plástico es un elemento muy contaminante que, al exponerse a cambios de temperatura, ya sea frío o calor, libera estas dioxinas que nuestro organismo ingiere. Las dioxinas son capaces de aumentar el riesgo de endometriosis en una mujer y alterar su sistema reproductivo como también sus defensas, porque debilitan el sistema inmunológico. “En países donde se ha luchado por eliminar el plástico, como es el caso de Bélgica, se ha visto que han descendido sorprendentemente las cifras de endometriosis. Las dioxinas se traspasan a través de la cadena alimenticia en los alimentos que consumimos, ya sea carne, huevos o leche, pues son los animales los que las ingieren a través de lo que comen y el agua que beben, la cual viene contaminada. Es muy importante crear conciencia nacional sobre la peligrosidad del uso del plástico tanto para el medio ambiente como para las personas pues la contaminación va en aumento y así también las enfermedades que genera y la endometriosis es una de ellas”, agrega el médico.
NO RENUNCIAR A LA MATERNIDAD

A Alejandra Quilaleo (33) le llegó su primera regla a los nueve años. Nunca presentó dolor ni molestias. Todo fue normal hasta los 18 años, que comenzó a sentir fuertes dolores durante su período menstrual. “Fui de médico en médico buscando una respuesta. El dolor a veces era tan invalidante que me dejaba en cama sin poder moverme. No se quitaba con nada. También comencé a sangrar entre períodos. Pequeñas gotitas de sangre que me asustaban mucho. Los médicos que consultaba me decían que era normal y me daban una receta de analgésicos. Pasé cuatro años peregrinando por las consultas de los doctores hasta que di con uno que me nombró la palabra endometriosis y me dio un tratamiento con calmantes para el dolor. También me dijo que si en seis meses no mejoraban los síntomas, me haría una laparoscopia para confirmar lo que él ya sospechaba”.
Alejandra se sometió a su primera cirugía laparoscópica en el año 2005. El diagnóstico se confirmó. El tejido endometrial se había expandido al colon e intestinos. Por eso los dolores tan

intensos se prolongaban durante todo el mes, sobre todo al orinar y tener relaciones sexuales. “Después de esa cirugía me dejaron con inyecciones para suspenderme la regla durante seis meses. Busqué un especialista en fertilidad. Para mí la maternidad era un tema. Con mi marido queríamos hijos. Justo antes de hacerme la primera ronda de inseminación intrauterina, me descubrieron un quiste endometriósico y tuvieron que operarme nuevamente. Fue una época de mucha angustia y estrés”. En total le hicieron 3 inseminaciones y ninguna resultó. Alejandra dejó pasar el tiempo y finalmente se embrazó sola. Sin embargo, a las seis semanas tuvo una pérdida. “Me encerré en mi casa. Mis amigas tenían guagua pero yo no quería ir a conocerlas. No iba ni siquiera a los baby showers. Me sentía frustrada”, recuerda.


En mayo Alejandra se realizó su primera FIV pero no resultó. El segundo intento lo hizo poco después. “Me transfirieron dos embriones. Me dijeron que guardara tres días de reposo, pero yo

me quedé dos semanas en cama. Cuando me llamó mi doctor y me dijo que estaba embarazada, no lo podía creer. Lloré de felicidad”. Alejandra está embarazada de mellizos que nacerán a principios de enero.


Andres


martes, 23 de diciembre de 2014

EL GOBIERNO SE OLVIDA DE LAS ENFERMEDAD DE ENDOMETRIOSIS

Después de un tiempo que estuve sin internet y empezando nuevamente en mi búsqueda encontré este link y se los comparto: http://www.publico.es/actualidad/gobierno-olvida-enfermas-endometriosis.html 


DANILO ALBIN 

A sus 36 años, María Ángeles Poveda ya ha pasado por el quirófano en 21 ocasiones. Tiene un 33% de incapacidad, lleva seis años sin separarse de una muleta y está a punto de poner su demanda número tres contra la Seguridad Social, que quiere obligarla a ir a trabajar. 
Es, a día de hoy, el rostro más descarnado de la endometriosis, una enfermedad sin cura que en España afecta a dos millones y medio de mujeres. Muchas de ellas estarán este jueves frente al ministerio de Sanidad, donde denunciarán que no hay peor mal que el olvido institucional. 

En algún cajón de ese mismo ministerio hay una carta en la que María Ángeles relata su calvario, que comenzó cuando tenía 12 años. Cada vez que le bajaba la regla era un suplicio. A los 18 se complicaron aún más las cosas. "Cólicos, calambres, vómitos... No me podía mover", recuerda. Un año después llegó la primera intervención quirúrgica. "Al principio erraban de diagnóstico —comenta—. Creían que tenía apendicitis". En realidad, sus problemas de salud se debían al crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, lo que responde al nombre clínico de endometriosis. 

Los diagnósticos correctos suelen tardar una media de ocho añosLos expertos estiman que esta enfermedad afecta al 10% de la población femenina en edad fértil. Sus síntomas más comunes son los dolores intensos durante los periodos de menstruación y en las relaciones sexuales con penetración, así como dolor pélvico crónico. Entre el 30% y el 40% de quienes padecen endometriosis pueden quedar estériles, pero no lo sabrán hasta un buen tiempo después de empezar con los síntomas: los diagnósticos correctos, como le ocurrió a María Ángeles, suelen tardar una media de ocho años. "Durante este período las pacientes sufren, además de los problemas derivados de la enfermedad, una considerable disminución de su calidad de vida debido al estrés, el desconocimiento y la incomprensión social, familiar y en muchos casos médica", denuncia la Asociación Estatal de Afectadas de Endometriosis (ADAEC). 

"Necesitamos ayuda y necesitamos respuestas. No podemos esperar más", escribía esta mujer a finales de septiembre. Esas mismas consignas volverán a escucharse este jueves frente a la sede del ministerio, donde a partir de las 10.00 tendrá lugar la concentración organizada por ADAEC. "Somos mujeres y niñas que nos estamos dejando la vida. Nos están castrando, tanto física como psicológicamente", afirma a Público María Antonia Pacheco, presidenta de este colectivo. Esta gaditana rompe las estadísticas: empezó con problemas a partir de su desarrollo, pero no dieron con el diagnóstico hasta los 47. Ahora tiene 55 años y un organismo "destrozado". "Nuestra lucha es por el futuro. No quiero que mis hijas y mis nietas tengan que pasar por esta situación", puntualiza. 

"Somos mujeres y niñas que nos estamos dejando la vida. Nos están castrando física y psicológicamente"La asociación presidida por Pacheco acaba de elaborar un manifiesto, en el que denuncia que el gobierno no adopta las medidas necesarias para luchar contra esta enfermedad. Entre otros aspectos, ADAEC advierte que el ejecutivo de Rajoy se niega a poner en marcha las unidades de referencia a nivel estatal para casos de endometriosis profunda, una variante aún más dolorosa que sufren muchas mujeres. "Quienes tienen este diagnóstico no pueden ser tratadas solamente por un ginecólogo, sino que deben ser atendidas por un equipo multidisciplinar. El gobierno ha reconocido que debe ser así, pero Sanidad se resiste a nombrar las unidades de referencia", señala Pacheco. 

Del mismo modo, este colectivo exige que la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios realice una "farmacovigilancia efectiva sobre los productos indicados para la endometriosis, pues existen sospechas fundadas de que los ensayos clínicos sobre estos medicamentos están totalmente sesgados". "Estamos siendo tratadas con medicamentos para el cáncer de próstata avanzado que han sido suspendidos en otros países debido a los riesgos que implican para las pacientes", sostiene la presidenta de ADAEC. "No hay fármacos específicos para la endometriosis —subraya— porque no se preocupan de investigar. Y si no interesa investigar es porque eso cuesta dinero, mientras que aplicar fármacos de otras patologías, como ocurre ahora mismo, enriquece a sus fabricantes". 

Por otro lado, las mujeres que este jueves llegarán al ministerio de Sanidad también exigen que el gobierno distribuya de una vez por todas la denominada "Guía de atención a las mujeres con endometriosis en el Sistema Nacional de Salud". Se trata de un documento publicado en 2013 por dicho ministerio, en el que se establece el protocolo a seguir con las enfermas. "Fuimos las primeras de Europa en tener una guía de este tipo, pero el problema es que el ministerio sólo la ha difundido por Facebook y Twitter. Aún no la ha enviado a las comunidades autónomas, por lo que cada vez que una mujer es derivada a un hospital para su tratamiento, es nuestra asociación quien tiene que enviarles la guía", señala Pacheco. 

El documento en cuestión confirma las palabras de la presidenta de ADAEC. "Es imprescindible para su implementación que el presente documento sea difundido entre los y las profesionales de Atención Primaria y Atención Especializada", puede leerse en sus páginas, donde también se advierte sobre la "necesidad de una adecuada coordinación entre atención primaria y atención especializada, al objeto de garantizar una atención integral a las mujeres con endometriosis y conseguir buenos resultados terapéuticos". 

La guía también alerta sobre los efectos psicológicos y emocionales de esta enfermedad. "El dolor y la infertilidad que acompañan a la endometriosis pueden causar efectos significativos sobre la vida personal, laboral o social de las mujeres que la padecen, lo que unido a la incertidumbre de progresión de la enfermedad hacia un grado de mayor severidad y los posibles efectos sobre la fertilidad, pueden causar ansiedad y estrés", indica en uno de sus apartados. La asturiana Vanesa Llaneza, responsable en ese territorio de ADAEC, conoce de sobra lo que significa esa incomprensión. "La gente no sabe qué es la endometriosis ni cómo la sufrimos. A mí me decían que los dolores de regla eran normales, e incluso llegaron a mandarme al psicólogo", relata. Este jueves, Vanesa también estará Madrid, reclamando que el gobierno se acuerde de quienes sufren sus mismos dolores. 

Andres 

domingo, 21 de diciembre de 2014

COMO MEJORAR LA ENDOMETRIOSIS

Nuevamente con ustedes ya que estuve sin internet por varios días y buscando encontré: Como mejorar la endometriosis en este link:  http://www.avalonred.com/como-mejorar-la-endometriosis/:
El endometrio es la capa o mucosa que recubre el interior del útero, en esta capa, cuando se produce un embarazo, se implantan los embriones. O en el caso de que no se produzca un embarazo, el endometrio se elimina cada mes, es decir, es la menstruación que eliminamos.
Bien, hasta aquí todo normal, pero cuando el endometrio además de estar recubriendo el interior del útero, se reproduce en otras zonas como los ovarios, trompas, intestino, vagina, ano… en este caso, hablamos de una patología llamada endometriosis.
Nos encontramos en el mes internacional de la endometriosis y qué mejor momento que este, para escribir este artículo, y para ofrecer alternativas a los tratamientos convencionales. Este artículo va dirigido a todas las aquellas mujeres que la sufren y padecen esta enfermedad, como para todos aquellos que no la conocen, para que, por unos segundos, se metan en los zapatos de estas mujeres, estas mujeres valientes.
La endometriosis es una enfermedad hormonodependiente, que afecta a un 10% de mujeres en todo el mundo. Así que es más que probable que conozcas a alguien que la padezca…
Los síntomas más frecuentes son,
dolor al mantener relaciones sexuales, calambres menstruales extremadamente dolorosos, dolor al evacuar, dolor al orinar, dolor crónico pélvico, menstruaciones muy abundantes, infertilidad…. A día de hoy, no existe cura para esta
enfermedad, pero sí tratamientos para rebajar estos síntomas. La medicina alopática utiliza el tratamiento hormonal y la cirugía como las únicas opciones para mejorar la endometriosis. Y claro, analgesia para mejorar la calidad de vida de la mujer que lo sufre.
Pero en PsicoFertilidad Natural vamos más allá. La endometriosis se puede tratar también con la medicina alternativa y terapias complementarias:
· Homeopatía: En la terapia homeopática se suele utilizar estos compuestos para mejorar los síntomas: Viburnum opulus, Sepia oficinallis, Platina y Pulsatilla
·  Terapias nutricionales:
1. La ingesta de vitamina B ayuda a mejorar la endometriosis (Tiamina (B1),
2. Riboflavina (B2), Piridoxina (B6)).
3. También la toma de minerales como: Magnesio, Zinc y Selenio.
4. Reducir la toma de cafeína, ya que aumenta los estrógenos.
5. Tomar fruta, verdura, cereales integrales, legumbres, sal sin refinar.
6. Practicar ejercicio de manera regular.
7. Evitar los azúcares refinados, el alcohol, las grasas saturadas.
8. No estar más de 5 horas sin comer.
· Fitoterapia: Saw palmetto esta planta regula el sistema hormonal estrogénico de la mujer y el Aceite de Onagra, que también regula el sistema hormonal.
·  Acupuntura: Mejora el estado general y regula el sistema hormonal.
Esto son unos pequeños ejemplos de todo lo que la medicina natural puede ofrecer para mejorar la endometriosis, y por tanto, mejorar la fertilidad….pero hay muchos

 Andres

lunes, 24 de noviembre de 2014

MITOS E IDEAS FALSAS DE LA ENDOMETRIOSIS

Nuevamente con ustedes para seguir informando sobre la endometriosis y compartir de lo que encuentro en internet y en mi facebook y gustamente encontre algo interesante que lo copie de este link: http://www.viveplena.com/index.php?option=com_content&view=article&id=83%3Amitos-e-ideas-falsas-en-la-endometriosis&catid=2%3Aseccespecialista&Itemid=6

Mitos e ideas falsas en la Endometriosis


foto 1
Las cuestiones de género y de la compleja naturaleza de la endometriosis han dado lugar a la creación de una variedad de mitos y conceptos erróneos acerca de la condición. Este artículo pone de relieve algunos de los más comunes y da algunas ideas en sus orígenes.

Período de dolor es normal

Aunque las actitudes hacia las mujeres mejoraron durante el siglo XX, algunas de las antiguas creencias todavía persisten inconscientemente, y afectan a los médicos las actitudes de la profesión hacia las denuncias de la mujer, incluido su período de dolor.
Como resultado de ello, al mismo tiempo que buscan ayuda para su período de dolor, muchas mujeres con endometriosis se les dice que su (grave) período de dolor es 'normal','parte de ser una mujer', o 'que está en su cabeza’. Otros han dicho que tienen ‘un bajo umbral de dolor', o son "insuficientes psicológicamente”.
Muchas mujeres y niñas de experimentan dolor en el momento de su período. Sin embargo, un dolor que interfiere con la vida cotidiana no es normal, y es a menudo debido a la presencia de una condición subyacente, como la endometriosis. Cualquier niña o mujer con severo dolor período deben ser investigadas para determinar la causa de su dolor.

foto 2Demasiado joven para tener la endometriosis

Muchos médicos todavía creen que la endometriosis es muy poco frecuente en adolescentes y mujeres jóvenes. En consecuencia, no se considera factible un diagnóstico de endometriosis cuando se quejan de síntomas como períodos muy dolorosos, dolor pélvico y coito doloroso.
Lamentablemente, esta creencia es un remanente de épocas anteriores. Antes de la introducción de la laparoscopia en el decenio de 1970, la endometriosis podía ser diagnosticada sólo durante una laparotomía, cirugía mayor con participación de una incisión en el abdomen de 10-15 cm. Por los riesgos y los costos de una laparotomía, se solían practicar sólo como un último recurso en las mujeres con los síntomas más graves. Como sólo mujeres de 30 o 40 años eran operadas, la enfermedad sólo se encontraba en las mujeres de esa edad.
Fue sólo con la introducción de la laparoscopia en las décadas de 1970 y 80 que comenzó el diagnóstico de la enfermedad, en mujeres a finales de sus 20 y principios de los 30s, el grupo de edad objeto de la investigación. Por lo tanto, se revisó el típico rango de edad para la endometriosis dentro de este periodo.
La idea de que la endometriosis se puede encontrar en adolescentes y mujeres jóvenes se produjo como resultado de la investigación realizada por el Consejo Nacional de Endometriosis y sus grupos de apoyo. Todos los grupos de Estados Unidos, Reino Unido y Australia llevaron a cabo encuestas a sus miembros a mediados de 1980. Las encuestas preguntaban qué habían experimentado en sus primeros síntomas de endometriosis y cuando se les había diagnosticado. El estudio realizado por nuestra Asociación, si bien puso en manifiesto que casi el 60% de las mujeres habían sido diagnosticadas entre los 25 y 35 años, el 43% habían experimentado sus primeros síntomas en la adolescencia.
Afortunadamente, los resultados de la investigación llamaron la atención de algunos eminentes ginecólogos en la década de 1990. El Dr. Marc Laufer del Children's Hospital de Boston, realizó estudios en adolescentes con dolor pélvico crónico. Uno de esos estudios mostró que las adolescentes cuyo dolor pélvico crónico no era aliviado por una píldora anticonceptiva oral y un anti-inflamatorio, como Ponstan, había una alta prevalencia de la endometriosis, tan alto como 70%. Del mismo modo, un equipo dirigido por el doctor David Barlow y el Dr. Stephen Kennedy de la Universidad de Oxford, Inglaterra, llevó a cabo un estudio de diagnóstico de la mujer en los Estados Unidos y Reino Unido. Se encontró que la media fue de 22 años, de entre un rango de 10-46 años.
Así, queda comprobado que las adolescentes y las mujeres jóvenes en sus primeros 20 años, en realidad no son demasiado jóvenes como para tener endometriosis.

Tratamientos hormonales para tratar la condición

Las drogas de síntesis hormonal como las píldoras Provera, Danazol y Zoladex se han utilizado durante muchos años para tratar la endometriosis. Sin embargo, recientemente, se vuelto cada vez más evidente que estos tratamientos hormonales no tienen ningún efecto a largo plazo sobre la propia enfermedad. Reprimen (calman) los síntomas, pero sólo mientras estos medicamentos se están tomando. Una vez que el uso de estas se suspende, los síntomas vuelven.
foto 3
Esto significa que los tratamientos hormonales no tienen un papel en el tratamiento para erradicar la endometriosis. Si la erradicación de la enfermedad se desea, la cirugía realizada por un ginecólogo con amplios conocimientos especializados y experiencia en las técnicas utilizadas para la endometriosis, es el único tratamiento médico eficaz.
También significa que los tratamientos hormonales no deben ser utilizados para mejorar las posibilidades de concebir. No sólo no tienen ningún efecto sobre la enfermedad en sí, sino que también reducen el tiempo disponible para concebir, porque la concepción no es posible mientras se toman las píldoras. Si el tratamiento es necesario, la cirugía por un ginecólogo especialista es imprescindible.

¿El embarazo cura la endometriosis?

Afortunadamente, el mito de que el embarazo cura la endometriosis está desapareciendo lentamente. Sin embargo, ¡no lo suficientemente rápido! La realidad es que el embarazo -como los tratamientos hormonales en pastillas- generalmente suprime los síntomas de la endometriosis, pero no erradica la enfermedad en sí. Por lo tanto, los síntomas se repiten después del nacimiento del niño. La mayoría de las mujeres pueden retrasar el regreso de los síntomas por medio de la lactancia materna, pero sólo mientras la lactancia sea lo suficientemente frecuente e intensa para suprimir el ciclo menstrual.
foto 4

La endometriosis invariablemente causa infertilidad

Demasiadas mujeres jóvenes tienen la impresión de que tener endometriosis significa que invariablemente serán infértiles. La Asociación ha tratado poco a poco de desmitificar y tranquilizar a las mujeres jóvenes que han recibido esta impresión por sus médicos. A algunas adolescentes, desde la edad de 18 años les han dicho "Ve a buscar a un marido y tener hijos tan pronto como sea posible, porque si no lo haces ahora, nunca los tendrás”.
Lamentablemente, no existen estadísticas fiables que indiquen qué porcentaje de las mujeres con endometriosis no tendrán problemas para tener hijos, o tendrán dificultades para tenerlos. Por lo tanto, es imposible dar a la mujer una indicación fiable de sus posibilidades de tener problemas de fertilidad. Sin embargo, en general, se cree que la probabilidad de problemas de fertilidad aumenta con la gravedad de la enfermedad.
Muchas mujeres con endometriosis no van a tener hijos. Ginecólogos en general creen que el 60-70% de las mujeres con endometriosis son fértiles. Además, afirman que alrededor de la mitad de las mujeres que tienen dificultades para concebir finalmente lo hacen con o sin tratamiento.
La afirmación de que la cicatrización de las trompas de Falopio por la endometriosis es una causa común de infertilidad aparece cada vez con más frecuencia en las publicaciones. Los autores de este tipo de publicaciones suelen ser las personas que tienen muy poco entendimiento de la condición.
Son confusas las causas de la endometriosis asociada a la infertilidad. La realidad es que los implantes de endometrio rara vez se encuentran en las trompas de Falopio. Por lo tanto, la endometriosis no suele causar cicatrización de las mismas o infertilidad debido a la cicatrización de las trompas.
Los mecanismos para resolver las causas de infertilidad relacionadas con la endometriosis son aún desconocidas en gran medida, a pesar de los años de investigación. Podrán pasar años o incluso décadas antes que los enigmas de la infertilidad por endometriosis se resuelvan.

Andres

domingo, 16 de noviembre de 2014

DIETA,MEDICINA NATURAL Y ENDOMETRIOSIS

Este articulo le pertenece a la Asociación De Afectadas Endometriosis Estatal – ADAEC que me lo compartieron en mi Facebook y como yo también estoy en campaña para que se sepa de esta enfermedad lo comparto para uds. Y esta es su página de donde lo copie : https://sites.google.com/site/endometriosismujeresinformando/noticias-otros/alimentosqueaumentanelestrogenoenelcuerpo

Alimentos que aumentan el estrógeno en el cuerpo

El estrógeno es una hormona formada por tres compuestos: estrona, estradiol y estriol. Tanto los hombres como las mujeres necesitan cierta cantidad de esta hormona para estar saludables. Las personas que tienen niveles bajos de estrógeno pueden elevarlo de forma natural al consumir ciertos tipos de alimentos y evitando otros que inhiben la producción de estrógeno.

Importancia de los niveles bajos de estrógeno
Es posible que las mujeres que experimentan síntomas premenopáusicos o posmenopáusicos tienen bajos niveles de estrógeno en el cuerpo. El estrógeno natural es una hormona del sexo femenino y es un esteroide esencial en el proceso reproductivo. Los niveles saludables de estrógenos ayudan a regular el ciclo menstrual y mantener niveles saludables de colesterol. Los alimentos que aumentan la producción de estrógenos o bien contienen un compuesto conocido como di-indolylmethane, o contienen de forma natural altos niveles de estrógenos que son fácilmente absorbidos por el cuerpo. El di-indolylmethane aumenta el nivel de estradiol en el cuerpo, un tipo específico de estrógeno que el cuerpo produce naturalmente.
Alimentos que estimulan la producción de estrógenos
Entre los alimentos que aumentan los niveles de estrógenos en el cuerpo se encuentran: productos de soja como el tofu y la leche de soja, habas, fresas, manzanas, papaya, dátiles, ciruelas, granadas, remolacha, berenjena, tomate, camote, aceitunas, papas, cebada, arroz, lúpulo , avena, trigo, semillas de linaza, garbanzos, ajo, perejil, trébol, guisantes, coles y regaliz.
Efectos del reemplazo de estrógeno
Aumentar el consumo de alimentos para estimular el nivel de estrógeno puede tener varios efectos en las hormonas y emociones. Los alimentos para estimular el estrógeno han sido relacionados con la reducción de los síntomas pre-menopáusicas y posmenopáusicas, aumentando la energía, mejorando los problemas de memoria y aumentando de la densidad ósea. Si los alimentos que estimulan el estrógeno no pueden ser absorbidos fácilmente por el cuerpo, un médico puede recomendar la terapia de reemplazo hormonal con estrógenos y estilo de vida o cambios en la dieta para asegurar poca o ninguna pérdida adicional de estrógeno natural.
Consideraciones
Algunos alimentos pueden inhibir la producción de estrógeno y deben evitarse cuando se consume más alimentos que producen estrógeno. Entre los alimentos que inhiben la producción de estrógeno se encuentran los melones, piña, fresas, higos, uvas, col, judías verdes, maíz, calabaza, brócoli, arroz blanco y harina blanca. Además de comer más alimentos que producen estrógeno, una persona en busca incrementar los niveles de estrógeno debe mantener una dieta baja en grasa y alta en fibra que le ayudará a adaptarse a los cambios en los niveles hormonales. Los granos enteros, verduras frescas, tempeh, nueces y semillas, legumbres, y algas marinas son alimentos que se recomiendan comer junto con los aquellos que estimulan la producción de estrógenos.
Advertencias

Mucho estrógeno en el cuerpo puede ser dañino para la salud, así que es importante que te evalúe un médico antes de hacer cambios drásticos en tu dieta. Entre los síntomas de mucho estrógeno en el cuerpo se encuentran períodos irregulares, ansias por lo dulce, pérdida del deseo sexual, retención de líquidos, fatiga, hinchazón o dolor en los senos, endometriosis, dolores menstruales severos y aumento de peso. Las comidas que aumentan el estrógeno se deben disminuir o eliminar de la dieta hasta que los niveles de estrógeno se restauren a un nivel saludable.

Andres